domingo, 10 de noviembre de 2024

POESÍA ARGENTINA: SAMUEL AMAYA - TUCUMÁN

 Samuel Amaya


        Escritor, poeta, nacido en  San Miguel de Tucumán, 1997 es Profesor en Letras, egresado de la Universidad Nacional de Tucumán.  Alumno de la Licenciatura en Letras – UNT. Participó en diversas antologías de poesía nacionales y provinciales, como Putiverso: Mundos Maricas de la Poesía Argentina en Democracia (Ed. Ojo de Loca, 2024), Con la Intensidad de la Siembra (Falta Envido Ed., 2024), Fe (Camalote Ed., 2024). Publicó su primer poemario Proyecto 97 (Ed. Copo de Nieve, 2023) Próximamente publicará el fanzine Changuito (Camalote Ed.) y Curarse el cuerpo con azúcar (Puerta Roja Ed.) (Mención de Honor en el Concurso de Poesía “Dora Fornaciari” 2024, de la Municipalidad de Tafí Viejo – Tucumán)


Samuel Amaya



Selección de poemas del fanzine Changuito (Camalote Ed. – próximo a publicarse)


Mi corazón es una pelota

de goma roja, dura y rayada

que los changuitos usan

para pegarse entre ellos

dejar en la piel una marca sucia

reconociendo que algo (o alguien)

lo marcó.

Nunca dejará de rebotar

por más que la corten,

la pinchen o le hagan turucuto.

Esa pelota seguirá rebotando

en las paredes orinadas del barrio

en los cuerpos de los changos grandes

en esa baldosa que lleva mi nombre.

Yo con mi corazón

no podría jugar. No sé jugar.

Cómo hacerla rebotar en el suelo

sin sentir las manos transpiradas

y escuchar los gritos de cuidado

la pelota corazón me va a pegar

Mi corazón es como esa pelota

de goma roja que no se infla con nada

se alimenta de los changos traviesos

que tienen el honor de hacerme sentir

el cielo y la tierra

en un rebote.

Cuando nos tocaba jugar a la escondida

y cada quien debía encontrar su lugar oculto,

Ramirito me invitaba al suyo

para que nadie pudiera encontrarnos

para que las sombras nos abrazaran

eran segundos donde me hablaba sin miedo;

yo era una especie de dios

a quien le rezaba un rosario completo

y amén no era el final.

Su boca dibujaba un barco de papel

que navegaba por mis oídos buscando puerto.

Una vez, con esa misma boca,

trajo a su vieja a nuestra oscuridad,

con final y silencios, me dijo

mami dice que a los putitos como vos

se los llevará el cuco y hombrecitos como yo,

bien machos, jugaremos con el ángel de la guarda

así me decía ese amigo de la infancia

que era más tierra en la boca que leche

y sus manos un hormiguero de bolunchos.

Siempre me quedé con la intriga de saber

qué habrá pasado con Ramirito

si aún recuerda ese momento

de contarnos cosas en la oscuridad

si habrá tenido familia,

si sigue siendo un hombrecito,

bien macho y con ángeles

que lo guarden...

Tengo unas ganas de llegar a ese cielo,

de enredarme en los brazos de tata Dios

y cuando me toque verle la cara a Ramirito,

salir de mi escondite y decirle:

piedra por mí y por todos los putitos.


Selección del poemario Curarse el cuerpo con azúcar (Mención de honor en el 3er Concurso de Poesía “Dora Fornaciari”, organizado por la Municipalidad de Tafí Viejo – 2024) (Puerta Roja Ed. – próximo a publicarse)

Proyecto 97 Ed. Copo de Nieve- 2023



Tucumán es azúcar y mi cuerpo también1

cuando los changos abren las hebras

de mi corazón y buscan miel

como en la mazamorra de mami

ellos se alimentan de este jugo

de llevarse algo dulce a la boca

que los haga volar

que les dé fuerza

y hacen de mi cuerpo

un volcán de melaza

que puedan traer a su cama

al lado de sus patronas

y cuando el dulzor tiembla

en sus piernas, sienten mi cuerpo

florecer.


1 Este poema, al igual que dos más de la primera sección de este libro, fueron publicados en la antología Putiverso: Mundos maricas de la poesía argentina en democracia (Ed. Ojo de Loca, 2024), compilado por Enzo Cárcano y Jorge Luis Peralta. Por otro lado, los mismos no formaron parte del material enviado a la convocatoria del Concurso de Poesía “Dora Fornaciari” 2024 - Tafí Viejo.



Tranca, Gatito, yo te acaricio

el pelaje negro caliente

bordeando tu contorno subiré

con mis dedos a tu lomo

para que maúlles toda la noche

sobre mi venta

abierta

sobre mis piernas te acuestes

cuando dejes dormida a la Gata

vení a rasguñar mi corazón

acá yo te acaricio.

Me curé el cuerpo con azúcar

y queda poco de aquel changuito

que decía voltearse tantas minas

sean necesarias para no recibir

el cintazo en la espalda

que mañana le daría doce nietos

a la vieja para que no lo abandonen

junto a los otros changuitos averiados

Ya no queda casi nada de ése

que entregaba el corazón

por un pedazo de caricia

de ése que se disfrazaba de día

y de noche abría su piel bajo la luna

Todo ardió en mí

en mí ardió un cañaveral

y ahora sólo quedan costras

hechas de azúcar.


Samuel  Amaya



Links. para leer más sobre el autor Samuel Amaya :

 https://flordeave.com.ar/poemas-de-samuel-amaya/

https://lapapa.online/asi-es-realmente-mi-voz-la-que-creia-perdida-y-pude-encontrarla/

https://lapalta.com.ar/interes-general/lectura-de-domingo-secretos-de-mariposas


https://www.facebook.com/samu.amaya3



pieldemundoblogspot.com  agradece  inmensamente las poesías compartidas por Samuel Amaya, entrañable, humilde y escritor que crece a pasos agigantados. 

   ¡¡¡ GRACIAS !!!