GUADALUPE ALBORNOZ -
Poeta y gestora cultural, nacida en San Miguel de Tucumán, actualmente tiene 38 años. Estudió derecho, dejando esa carrera por seguir su vocación, ser docente de educación inicial.
Publicó : " Poesía para resistir " ( 2023 ) Ediciones Hespérides y en el reciente año 2025
fue finalista del Concurso del Fondo Editorial Aconquija, del Ente de Cultura de la provincia, ganando el premio que publicará su libro " Horizonte "( 2025).
Formó parte de las rebeladas de la Casa de las Mujeres Norma Nassif y de la multisectorial de mujeres en Tucumán , también, de la Comisión de Cultura " Ni una menos" en su provincia y de grupos a nivel nacional de artistas por diferentes luchas .
Su poética se impone en distintas áreas del compromiso social, desde el feminismo, la educación infanto- juvenil, y para visibilizar minorías como las mujeres tardíamente diagnosticadas con autismo.
Forma parte de Adobe Casa Cultural, allí coordina la Biblioteca Popular Lucho Díaz
llevando a cabo una tarea de recuperación de la historia de los ingenios azucareros, mientras trabajan la mirada de las vertientes feministas diversas. Guadalupe Albornoz ha coordinado distintos eventos poéticos relacionados con las causas sociales, en forma comprometida . Forma parte del programa radial " La insoportable levedad del ser nacional ", en la sección llamada " Poesía para resistir", compartiendo textos de autores de todo el país.
![]() |
| Guadalupe Albornoz |
![]() |
| Tapa del libro : Poesía para resistir de Guadalupe Albornoz |
Aquí comparto las palabras de un escritor, Oscar Ruiz de Huidobro, referidas a la
poética de Guadalupe, en éste libro ( contratapa ):
" Por el filo de la trama danza " el alarido de la intemperie que no cesa y se transforma en un abrazo fiel. Guadalupe escribe descarnadamente. Todo provoca implosiones "en el murmullo del silencio ". Todo es una usina de denuncias que duelen a los que amamos a uno u otra.
En estos senderos de letras, no sólo se identifica y diagnostica el problema, aquí se lo combate desde la intemperie de la luna en la calle rodando plazas y desde la raíz misma del coraje se vive " migrando del dolor naciendo de nuevo".
En Poesía para resistir, se parió la luz en medio de las sombras. La poeta asegura que " de adobe he armado mi vida ". Así por fin, se da vuelta la página. Las letras insurgentes se abren y crecen " en las calles, en las plazas, en la cama y en la casa se arma la revolución ".
Habló la historia que hay que seguir.
Oscar Ruiz de Huidobro.
GALERÍA DE POEMAS - Guadalupe Albornoz :
Poema I
voy a cuidar tu sueño
mi pequeña luz
así como cuando las preguntas nacen
por las mañanas húmedas
y llega el anuncio del dolor del mundo
cómo cuando veo al follaje mojado
en la primera hora
luego de que el rocío le hiciera el amor
se queda quieto a la espera del caldo de sol
esa simpleza
se convierte en la candidez del rumbo
la maravilla de la incógnita
de las dudas y respuestas
en dónde la calle ha quedado muda
aún tiene un bastón
la lucha dentro de los recuerdos
la ternura
y la magna risa a carcajadas
aquí
en esta parte del plano
aún no me rindo
sigo poniendo versos en los altares de mis santas
dentro de esta casa
al lado de tus manos suaves
dentro de tus ojos negros
la pregunta amigos míos
hoy vuelve al corazón
a lo aprendido con los llantos
al mate
y su tono verde de alas de par en par
ha comenzado a caer
la última arena del reloj de cristal de río
y madera del norte//llegan las máquinas//parece que no se van más
muramos sabiendo que
hemos sido parte del canto del viento
aquel que algunas vez
nos susurró al oído
aquel que alguna vez
encendió la llama de los encuentros
y si eso no fuera suficiente
saquemos al corazón por nuestras bocas
y gritemos que aún no nos han vencido
caminemos en la utopía
de que aún tenemos tiempo
Poema II
van dos soles eclipsados
qué el colibrí desciende
y bebe el cuajo de la carne
a veces con la cuerda entre los dientes
otras tantas con el niño entre las manos
sí camináramos por dónde vengo
dormiríamos del otro lado del charco
del otro lado no revelado//
sin leche abre la boca
pegando las plumas al paladar domado
laboriosamente el diablo pisa los pecados
de esta mansa tormenta
me recuerda al silencio de los condenados/
con la gota entre sus cejas
y el deseo como lumbre manifiesta//
hay un pico en el corazón izquierdo
y una lanza me ha cortado
cómo diente a la caña
cómo su lengua entre mis piernas
no ha dejado caer ni una gota de mis gritos
guardando cada parte de mi
en sus treinta libros malditos/
desfallecer con sus ojos dados vuelta
al otro lado
del otro lado
de nuestro lado
sería caer en él
sería volver a mi
Poema III
he naufragado en el crepúsculo azul de tu boca
con un sin fin de tuquitos en mí alma
lentamente tomo el borde de tu brazo seco
como rama en la cúspide del otoño
el Zonda bebe los resabios de un domingo
acallado por los surcos sin olvido//
cuando vuelvo a ser otra
en la inmensidad de los trinos
cuento las horas
de la mano de aquel duende
de festejos y soplidos
para verte/
para amarte como puedo/
hay un grupo de árboles gigantes
cerca del paraíso nuevo
un mundo hecho de cielos
y en las alas de las verdes cañas
hago néctar de zumbidos con tu pelo
voy y vuelvo hacia tu entrada/
vengo y voy a tus líneas arraigadas y blancas/
por la mirilla de tu pueblo
detenida en la mansa realidad
se derriten los gramos de mí alma
/muerta ando en la epifanía al cavar la fosa de un antes sostenido/
por las noches rendidos tu óleo y la palabra en vísceras del lado animal de estas pieles rojas curtidas a
cuchillo
nos tapamos de ellas para sabernos hijos
te he amado tanto
que las mismas caminan sobre musas en terruños que son parte de mí nido//
Poema IV
¿Con quién dormirán los cerros
en esta noche distante de tu canto y mis silencios?
de greda están hechas las naturales cosas que se mecen con el agua de los dedos/
ha partido el duende a tu oído
debajo del sombrero lleva escrita la respuesta
el amor va mutando como las bicéfalas blancas
y siempre viaja alrededor de los ciclos
hemos venido de antes
de muchos siglos sufridos//
¿con quien dormirán los cerros en esta noche tan nuestra?
lo harán en la mirada terca
lo harán en la segunda entrega de luciérnagas sacrificadas para alimentar las musas
lo harán en la caricia tierna de volver sobre las huellas
serán en el doloroso tormento de haber nacido a destiempo
Guadalupe Albornoz
Poema V
a veces me canso en esta inmensidad
de ollas y de grillos
y en esta cotidiana entrega
un poco obligada
y sumisa a la premura de los días
otras tantas me resisto
a sucumbir en el olimpo de las diosas
la vida en el hogar es dura
como el lirio que pelea
al crudo invierno
o aquel nido sin pichones
que hay que dar de comer
lucho y batallo
con todas las armas que tengo
y de igual manera me da sueño
sentir la ingravidez de las horas
y la tiranía del tiempo
solo me queda en esta oportunidad
aquella que me brinda
cada despunte del día
sobre lo que quedo de las cañas
seguir siendo
éste futuro inmenso
como la luna de plata
el mandato nos hace pensar para adentro
la diferencia de la acción certera
escribo para vivir
y pienso para no morir
con un delantal de domingo puesto
y ruleros que aprieten mis ideas
a veces la pasividad de los días
es como una gota sobre la piedra
lentamente te abruma
te quema
te saca del eje del mundo
y te pone de frente a la alacena
Poema VI
de a poco una gota de oscuridad
cubrió todo el manto luminoso de una idea
que aunque se diga que ella no puede morir
ha fallecido al tercer día
esta vez
no hubo rezos para que vuelva
solo silencio espectral de una cárcel
y sus penas
de un abismo construido por plantas
y barro
con un amor vuelto ilusión
se puso de rodillas apretando sus labios
allá
un misachico recorre las calles de este pueblo
con el santo queriendo escapar del molde torcido
el polvo recubre la tela por cortar
y solo una voz se escucha
en la letanía de las horas
abrigada por el cerro
con su alma vendida al diablo lajoso del río
y su run run en llanto
todo apela a quedarnos quietas para callar
por si las dudas
nos quieran poner en una hoguera
las tipas y lapachos
prenden sus hojas para abanicar la injusticia
pero el fuego es tan fuerte
que quema las leyendas de libélulas
bebedoras de luz
en las noches
el monte saca a pasear sus ánimas
toca las puertas de muchas
y nos entrega la savia de sus venas
en la boca ingresa ese néctar
siendo el combustible para continuar
con la grandeza de ser diosas con cadenas
más allá del sol
más aquí de la luna
está la línea que divide al mundo
en dos
en tres
en cuatro partes y sus plexos
existieron vidas guardadas en cofres
otras puestas en la tierra antes de tiempo
pero de todas esas almas cosidas
como el yerbiao del milagro
quedamos muchas nacidas de las letras
somos las que ordenamos la primera línea
de aquella proclama del sin pensar en rendirnos
al nacer
nos atan las alas con tejidos de color rosado
ahogando la mística de una enorme fortaleza
que para muchas esa epifanía de verdad
llega a la mitad de los años
a la vuelta de la esquina
por dónde está la escuela
se alcanza a ver una salida adornada con espinas
y en ella un reflejo de ecos
que gritan tu nombre y el mío
Poema VII
¿qué pasó con los tuquitos?
vino la noche como siempre suele hacer la descarada
y llegó sin avisar
era distinta al tiempo de azahares florecidos/
de su vientre solo quedaba el polvo desde dónde nacía cada final de la oración
quitó el manto voraz del universo
y suplicando pidió a una de las deidades
volver
no era la misma
sin los frascos encendidos por brujos
voladores con ancas de luz
¿qué pasó realmente con los tuquitos?
los fumigó la tristeza y el desamor
les quitaron las alas y no supieron cómo volar más
tantas niñeces que escuchan su leyenda
de la mano de redes perfumadas con naranjas agrias
qué los dedos no alcanzan a contar
hay un lado del cañaveral que no olvida los tiempos profundos de zapallos dulces cocidos sobre el
barro de la humanidad
hay un lado que tira a palanca en mano
por evitar el desahucio de terminar sin nada dentro
por las noches el viento brama el calor en el verano triste
cantando lo que quedó de ellos
y una mujer traga a las luciérnagas muertas
esperando alguien le abra el alma
y las siembre otra vez
¿qué pasó con los tuquitos?
¿dónde andan calaveras de la oscuridad?
velitas prendidas que llegaban al cerro negro
con vidalitas y coplas de cuero
¿qué pasó con los tuquitos?
ya han viajado al mundo blanco
su origen
su verdad
en las madrugadas dónde se hacían los hijos
ellos relataban los secretos del machete
de héroes fusilados
y de hembras con valía entre dientes
¿qué pasó con el asombro?
en el cuarto estante aún susuran esa historia
que está más cerca de ser pintada en la membrana ausente de las casas de chapas
qué del plano sin memoria vieja
Guadalupe Albornoz
Redes donde poder seguir a Guadalupe Albornoz:
https://www.facebook.com/guadalupe.albornoz.388878?locale=es_LA
IG; @guadaescritora






