tenías una galera / era entonces un cuarto grado tu voz nos acunaba y estabamos seguros ante cualquier bombardeo/ abran los cuadernos -decías - sin bajarnos de los techos de zinc donde la lluvia despacio gota por gota nos dictaba cómo contar nosotros un cuento nuevo de los que ya habías urdido en la garganta / Lucía delantal blanco señorita la luz te caía por las alas como una visión / vos y los ojos de los niños -decías- y ese era el cuento que más me gustaba.
era un cuarto grado entonces .
Alejandra Díaz
( Textos en prosa del libro: " CEREMONIAS"- iNÉDIT)









